Roldán despierta la trilla y los platos rurales

Un agricultor veterano engancha la trilla para las exhibiciones que cada primavera se hacen en Roldán. /P. Azorín
Un agricultor veterano engancha la trilla para las exhibiciones que cada primavera se hacen en Roldán. / P. Azorín

Carros cargados de paja, sartenes con flores y migas, y folclore animan la fiesta etnocultural de la pedanía

A.SALASTORRE PACHECO

Roldán no deja pasar un año sin despertar, de su largo sueño, la trilla que surcaba los campos hace décadas, y los carros tirados por mulos para transportar la paja. Los vecinos revivieron este fin de semana de nuevo la Fiesta de la Trilla, que tiene la Casa Museo del Labrador como centro neurálgico de la memoria rural.

El Museo muestra estos días, junto a los aperos y mobiliario de antaño, una exposición con objetos de los sesenta, desde el tocadiscos hastael Cinexín. Rodeados de cestos de esparto, herramientas agrícolas de las que nacían a golpe de yunque y martillo, y encajes de bolillo, los vecinos elaboraron platos tan tradicionales como las migas ruleras, las flores dulces y los embutidos.

Los mayores hicieron demostraciones de trilla en un pequeño campo habilitado junto a la Casa del Labrador, donde también hubo actuaciones de coros y danzas y una exhibición de coches antiguos. Durante el fin de semana, han tenido lugar en el Museo conferencias sobre el patrimonio rural y la proyección de documentales sobre los oficios tradicionales y la vida en el campo.

En el marcadillo artesano, tuvieron un espacio destacado las mujeres agriculturas de COAG y los artesanos del esparto, un arte en peligro de extinción, que sorprendieron con piezas insólitas, como un pantalón y un bikini de esparto.

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