http://static.laverdad.es/torrepacheco/menu/img/torrepacheco-desktop.jpg

El pasado vuelve en las aspas de los molinos

Molineros y romeros juntos a los pies del molino del Tío Facorro. / A. Salas

La romería de San Miguel vuelve la mirada a la necesaria recuperación de estos hitos históricos como factor turístico

A. SALASTORRE PACHECO

El viento trae, al menos dos veces al año, el pasado molinero a Torre Pacheco en las aspas de los gigantes. La romería de San Miguel, además del encuentro molinero de primavera, es la fiesta esperada por la Asociación de los Molinos de Viento, que mantiene viva la memoria de este sistema ancestral de tratamiento del trigo, tan necesario durante siglos para la elaboración del pan como sustento básico, además de los dedicados a extraer agua de los pozos, otra tarea imprescindible para el hombre.

No solo en La Mancha hubo molinos de viento con los brazos extendidos en todo su poderío. El campo de Cartagena fue hace décadas un parque eólico de velas blancas y molineros afanosos. "Era una vida dura. Tenían que subir los sacos de trigo a cuestas y en tandas hasta la piedra para moler pequeñas cantidades", recuerda José Nieto, el último molinero vivo de Torre Pacheco. Su padre nació en el de El Pasico y él, en el de Las Ánimas, que ya ni siquiera existe.

La Asociación de Molineros aprovecha cada encuentro para reclamar su recuperación. Así lo volvieron a hacer a las puertas de la iglesia de la Virgen del Rosario, de donde partió la romería de San Miguel, patrón de los molineros, en ruta hacia otras construcciones de la molienda. Antes de partir, entregaron al alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, el título de Romero del Año por su interés en la recuperación de los molinos de La Manga, en proyecto. "El trébol de Veneciola contenía tres molinos que queremos recuperar junto a su entorno, que actualmente solo tiene asfalto que casi se mete al agua", anunció Luengo.

"Este atuendo que me dais me recordará siempre la necesidad de trabajar por la recuperación del patrimonio", dijo el alcalde de San Javier. Para el alcalde de Torre Pacheco, Antonio León, "es una suerte compartir estos bienes de interés cultural".

"Falta mucho por hacer, y entre todos, ayuntamientos, Comunidad Autónoma y asociaciones trabajaremos poco a poco en su recuperación, ya que son testigos de un tiempo en el que hubo más de 200 molinos de viento en el campo de Cartagena. Y hoy es un reclamo turístico", expuso el regidor.

Alejandro Aparicio, poeta local, le dedicó al Romero del Año unos versos: "Fue don Miguel de Cervantes, quien ensalzó los molinos. Hoy, en San Javier, entre vecinos hay, un Miguel como el de antes". Fue el expresidente de los molineros, Antonio Pagán, impulsor de la recuperación y de las romerías, quien puso musicalidad a los trovos molineros: "Si los molinos hablaran, seguro que contarían, lo dura que era la vida cuando harina no había".

En la primera parada, en el molino del Tío Facorro, repartieron tortas de San Miguel y vino dulce para seguir el camino en carros y calesas hasta el molino de El Pasico, el de la Hortichuela, el de Cachimanes y, finalmente el de Roldán.

MÁS FOTOS EN EL ÁLBUM DE LOS MOLINOS.

Fotos

Vídeos