La fiesta de la Trilla recupera la vida de los antiguos labradores

Un labrador retirado enseña a dos niñas cómo trillaban en el pasado los campos con ayuda de los caballos. /A.Salas.
Un labrador retirado enseña a dos niñas cómo trillaban en el pasado los campos con ayuda de los caballos. / A.Salas.

Roldán acoge el 19 y 20 de mayo las Jornadas Etnoculturales con una feria de las tradiciones rurales y gastronómicas

A.SALASTORRE PACHECO

No se les ha olvidado a los vecinos mayores de Roldán cómo se maneja una trilla, la dureza de la siega, y los martillazos que resonaban en el pueblo desde la herrería para tener listos los aperos de labranza. En los tiempos de la tecnología, quedan labradores veteranos que saben subirse a una trilla para mostrar a los jóvenes cómo ha cambiado el trabajo agrícola. El próximo fin de semana volverán a revivir los modos de vida de antaño, cuando el pan llegaba a la mesa con una larga historia detrás de siega y ruedas de molino.

La quinta edición de la Fiesta de la Trilla, en honor a San Isidro Labrador, y las segundas Jornadas Etnoculturales quieren hacer visible el patrimonio cultural, histórico y etnográfico heredado con una serie de actividades que se celebran en Roldán los días 19, 20, 26 y 27 de mayo.

La fiesta de la Trilla recrea fielmente ambientes y trabajos del pasado, en torno a las labores del campo como la siega, la siembra y la trilla. Los vecinos de Roldán se resisten a la pérdida de sus señas de identidad, y cada año recrean las tradiciones y la historia con una oportunidad única para disfrutar de una fiesta y homenaje a los hombres y mujeres del campo.

La Fiesta de la Trilla gira en torno a la Casa Museo del Labrador, con actividades como la exhibición de labores tradicionales de trilla, la concentración de vehículos antiguos, un mercado de artesanía tradicional, música folklórica,y las visitas a la Casa-Museo del Labrador, donde los vecinos han reunido parte de la memoria de los modos de vida de antaño, desde las cocinas de leña y los lebrillos de barro, al mobiliario tradicional que llenaba los antiguos hogares. Arcones, morteros, fresqueras, plateras y herramientas del campo conviven en la Casa del Labrador, a salvo del olvido. Los vecinos han aportado fotografías y documentos que muestran la esencia de la viuda rural.

La gastronomía también está presente en estas fiestas. Los visitantes podrán disfrutar de degustaciones de migas, michirones, patatas cocidas, tortas fritas y las tradicionales flores dulces.

Una variada programación de actividades lúdicas se completa con la 'II Jornada Etnocultural: Puesta en valor de un patrimonio heredado' el sábado, 19 de mayo.

Historiadores como Federico Fuentes Miralles y María Griñán, geógrafos como María Dolores Ponce o representantes de los grupos defensores de la historia y las costumbres, como Pedro Esteban García, presidente de la Liga Rural Campo de Cartagena analizarán la gestión de la conservación del patrimonio histórico y su grado de ocupación, aunque también plantearán oportunidades para mantenerlo vivo.

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