http://static.laverdad.es/torrepacheco/menu/img/torrepacheco-desktop.jpg

El empleo caerá un 20% en el campo este verano por la falta de agua

Santiago Pérez, en una de sus fincas de Los Alcázares que no tiene en producción./Pablo Sánchez / AGM
Santiago Pérez, en una de sus fincas de Los Alcázares que no tiene en producción. / Pablo Sánchez / AGM

Coag alerta de que cientos de hectáreas se quedarán sin cultivar en el Campo de Cartagena y la zona del Mar Menor al tener un 60% menos de recursos hídricos

S. SÁNCHEZTORRE PACHECO

«A menor cantidad de producto para recoger, menor necesidad de mano de obra». De una manera tan simple explican las organizaciones agrarias y profesionales del Campo de Cartagena la consecuencia principal de que la disponibilidad de recursos hídricos para el regadío se encuentre en situación límite desde hace meses: la destrucción de empleo.

El porcentaje en el que se van a reducir este verano los jornales de los obreros es estimado, «pero rondará el 20% con respecto al año pasado, teniendo en cuenta que la superficie cultivada ha disminuido esta campaña en esa proporción o incluso más», advierte el presidente de Coag en Torre Pacheco, Juan Luis Sánchez.

En 2016, la contribución del sector primario y las industrias de transformación al Producto Interior Bruto (PIB) regional del Campo de Cartagena rondó los 1.015 millones de euros, con un volumen de empleo directo de 41.000 personas. «Sin alternativas para tener agua, nos podemos cargar el sector», insiste Vicente Carrión, responsable comarcal de Coag, quien constata que, desde hace meses, los agricultores no pueden sembrar las mismas hectáreas que el año pasado. Y subraya que se debe «sencillamente a que no hay riego posible».

Solo disponen hasta septiembre de 5 hm3 para 40.000 hectáreas

Situación parecida a la que describe otro profesional, Félix Garre, testigo de cómo «extensas y hermosas plantaciones de naranjos de muchos años han tenido que ser arrancadas por un deterioro inexorable de los árboles a consecuencia de falta de riego, o aportes de mala calidad a base de agua desalada».

En el aspecto laboral, Santiago Pérez Blaya, un conocido agricultor de Los Alcázares y presidente de la asociación de afectados por las inundaciones del pasado mes de diciembre, afirma que ha tenido que prescindir de unos 20 obreros antes de tiempo. «Es muy lamentable, porque generalmente teníamos siempre a estos trabajadores desde septiembre hasta el 30 de junio, y este año nos hemos visto obligados a dejar de contar con ellos el 31 de mayo». Pérez Blaya tiene en producción alrededor de 40 hectáreas de cultivo, y otras ocho «paradas», para dosificar el agua que le va asignando la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena «porque si no, no se llega a cubrir medianamente todas las cosechas del año».

La mayor parte de cultivos de temporada en los municipios de Cartagena, Torre Pacheco, Los Alcázares, San Javier y San Pedro del Pinatar es de patata (ya acabando), melón, sandía y pimiento. Según los cálculos de la Comunidad de Regantes, hasta septiembre, entre 35.000 y 40.000 hectáreas de estos municipios se van a tener que conformar con 5 hectómetros cúbicos para riego, cuando el aporte que precisan árboles y plantas es de 12, es decir, un 60% menos.

El presidente de estos comuneros, Manuel Martínez Madrid, lo tiene claro: «Se está poniendo en peligro la actividad agraria y, en consecuencia, se producirá la destrucción de miles de empleos directos en campo, almacén, transporte y actividades asociadas, la caída de exportaciones, la pérdida de clientes y mercados..., lo que provocará importantísimas pérdidas económicas y problemas sociales».

De todos los municipios agrícolas de la comarca, Torre Pacheco es el que más sufre económica y socialmente los estragos de la falta de agua, puesto que su Producto Interior Bruto se nutre en un 80% del campo. «Es raro el día que no te paran por la calle y te preguntan si hay avances en el tema del agua», dice estoicamente el concejal de Agricultura, Alberto Galindo.

Pero lo peor de todo, añade el edil, «es que no hay motivos para pensar que esto va a mejorar». El equipo de Gobierno local, en coordinación con las organizaciones agrarias y profesionales, «pone su granito de arena empujando ante el Ejecutivo regional», afirma Galindo. En cualquier caso, las consecuencias de la sequía para los agricultores en Torre Pacheco se están manifestando, además, en «menor volumen de producción, lógicamente, y calibres más pequeños de melón y sandía», apunta Galindo, ya que, «en la fase de engorde del fruto, es crucial no rebajar los aportes de agua y, por desgracia, está pasando».

Para la campaña de otoño, de confirmarse los peores presagios en cuanto a inexistencia de recursos hídricos para regar, algunos agricultores de la comarca repetirán algo que ya sucedió en invierno, «que es plantar trigo y cebada en vez de lechuga, brócoli o alcachofa, porque con poca agua, aunque sea alguna de lluvia, la producción puede salir adelante», explica Galindo.

En la misma línea de oscuras previsiones, para la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), la preocupación en toda la Región «es grande, dado que se está en una situación de trasvase cero que no se sabe cuando puede acabar». Así, la previsión de ausencia de agua para regar está provocando que se dejen de plantar hortalizas en las zonas regables, principalmente en el Campo de Cartagena y en el Valle del Guadalentín, «si bien para los cultivos leñosos, de momento, la situación no es crítica, pero debería llover ya para evitar que se pase a una fase que puede ser crítica».

Otro problema colateral es el incumplimiento de los contratos de suministro a los clientes internacionales y el consiguiente riesgo de que se busquen otros mercados distintos al de la Región en caso de insatisfacción de cantidad y calidad del producto por parte de los importadores.

En cualquier caso, no se deja de poner de relieve al melón, un producto que es seña de identidad del municipio, que aúna tradición y economía. De hecho, se le homenajea desde el año 1969 en Torre Pacheco de una forma especial. Este pasado fin de semana, las fiestas del melón han contado con un variado programa de actividades, que han incluido monográficos en la radio local un concurso de escaparates y fotografía, exposiciones, conciertos, torneos deportivos, taller de cocina, degustaciones, cuentacuentos, actuación de trovos y el ya tradicional campeonato internacional de lanzamiento de melón.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos